El Bundesrat alemán aprobó un aumento federal de los impuestos al tabaco el 16 de octubre de 2026, superando el último trámite legislativo tras su aprobación previa en el Bundestag. El plan establece aumentos escalonados de los impuestos especiales entre 2027 y 2030, que elevarán el precio medio de las cajetillas de cigarrillos en Alemania hasta casi 12 €.
Ajustes fiscales para productos combustibles y sin combustión
Las previsiones federales indican que, en 2030, un paquete estándar de 20 cigarrillos costará alrededor de 4 € más que al precio minorista actual. Para minimizar las alteraciones bruscas del mercado, las autoridades establecieron que los ajustes fiscales se apliquen de forma gradual a partir de 2027; los fabricantes y minoristas fijarán los precios finales de venta.
La medida fiscal actualizada se aplica a una amplia variedad de productos con nicotina, entre ellos:
- Tabaco de picadura fina
- Unidades de tabaco calentado
- Líquidos para cigarrillos electrónicos
- Puros, puritos y tabaco para pipa de agua (shisha)
Objetivos del Estado frente a la preocupación por el mercado ilícito
El Gobierno alemán diseñó la medida con un doble objetivo: aumentar la recaudación fiscal del Estado y reducir el consumo general de tabaco. Los defensores de la salud pública respaldan los impuestos más elevados como un elemento disuasorio consolidado frente al inicio del consumo de tabaco.
Por el contrario, representantes de la industria tabacalera advierten que las fuertes subidas de impuestos podrían resultar contraproducentes. Las asociaciones comerciales sostienen que el aumento de los precios para los consumidores podría desviar la demanda hacia redes de contrabando transfronterizo no reguladas, lo que provocaría pérdidas de ventas para los estancos y comercios minoristas nacionales.