La ministra de Sanidad española, Mónica García, ha puesto en marcha una cruzada integral de salud pública para erradicar el tabaquismo y el vapeo en espacios públicos. Impulsada por un enfoque preventivo frente a la adicción, el despliegue inmediato incluye una prohibición estricta de los productos del tabaco y los e-líquidos con sabor, reconfigurando fundamentalmente la manera en que el país regula los dispositivos alternativos de nicotina.
Bajo el nuevo marco, el líquido que se utiliza en los vaporizadores se someterá a las mismas regulaciones rigurosas que el tabaco convencional. El Ministerio de Sanidad confirmó que la venta de cigarrillos electrónicos con sabor ya está prohibida. Además, muy pronto todos los productos de vapeo deberán mostrar etiquetas explícitas que adviertan que son perjudiciales para la salud.
Los consumidores y los minoristas dispondrán de un breve periodo de adaptación, ya que el decreto entrará oficialmente en vigor tres meses después de su publicación.
La ofensiva va mucho más allá de la normativa sobre productos para dirigirse al consumo en espacios públicos. Las autoridades están avanzando activamente en planes para prohibir tanto fumar como vapear en zonas exteriores de uso común. Las restricciones propuestas abarcarán terrazas de bares, parques públicos, playas y zonas escolares.
Los gobiernos locales ya se alinean con este impulso nacional. El gobierno regional de Cataluña respalda activamente la medida y el ayuntamiento de Barcelona ya ha designado sus playas urbanas como zonas completamente sin humo.
Aplicar estas nuevas normas puede encontrar resistencia cultural. Según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 26% de la población adulta española fuma a diario, superando el promedio global del 22,3%.
Sin embargo, España tiene antecedentes de liderar una legislación antitabaco estricta: en 2011 se convirtió en el primer país en prohibir fumar en cafeterías y bares.
- Fuente de la noticia: España lanza una cruzada contra el tabaquismo