El Gobierno griego está evaluando prohibir los cigarrillos electrónicos con sabores, lo que podría revertir los logros de salud pública alcanzados desde la adopción de la reducción de daños del tabaco en 2019. La propuesta política surge pese a los claros datos que muestran que los productos alternativos de nicotina han reducido el consumo nacional de cigarrillos.
Revertir las tendencias de tabaquismo en Grecia mediante la reducción de daños
Históricamente, Grecia ha mantenido una de las tasas de tabaquismo más altas de la Unión Europea. Los registros de Eurostat muestran que la prevalencia del tabaquismo en Grecia aumentó del 38 % en 2015 al 41 % en 2021. Sin embargo, la incorporación de la reducción de daños a la estrategia nacional en 2019 modificó esta trayectoria y redujo la tasa de tabaquismo al 36 %.
Este descenso contrasta con las tendencias de otros Estados miembros de la UE, donde el progreso se ha estancado. Suecia sigue siendo el principal referente europeo y se acerca al estatus oficial de país libre de humo al facilitar el acceso a alternativas de menor riesgo.
Las restricciones de sabores amenazan las tasas de abandono
Los defensores de las prohibiciones de sabores citan la protección de los jóvenes y la hipótesis de la «puerta de entrada«, que sugiere que el vapeo lleva a los no fumadores hacia los cigarrillos combustibles. Sin embargo, los patrones de consumo nacionales no respaldan esta visión. En Grecia, el 98 % de los usuarios de nicotina empezó con cigarrillos convencionales, mientras que solo el 1 % inició su consumo mediante el vapeo o alternativas sin humo.
Los estudios indican que los productos con sabores ayudan a los fumadores adultos a abandonar el tabaco combustible. Las investigaciones muestran que los sabores aumentan las tasas de abandono del tabaco en un 230 %. Además, solo el 2,1 % de los vapeadores utiliza exclusivamente sabores de tabaco, lo que significa que la gran mayoría depende de la variedad para evitar recaídas.
Evidencia de las prohibiciones regionales e internacionales de sabores
Siete países de la UE —Dinamarca, Estonia, Finlandia, Hungría, Lituania, los Países Bajos y Eslovenia— han aprobado leyes que prohíben los sabores de vapeo distintos del tabaco. Los resultados en estos mercados ponen de manifiesto graves desafíos regulatorios:
- Aumento del comercio ilícito: Una encuesta de la Fundación Tholos en Dinamarca mostró que el 93 % de los vapeadores adquiere fácilmente sabores prohibidos a través de canales clandestinos de distribución.
- Recaída en el tabaquismo: En Quebec, Canadá, el 36 % de los vapeadores habituales volvió a fumar cigarrillos en los seis meses posteriores a la entrada en vigor de una prohibición de sabores.
- Objetivos sanitarios de la UE incumplidos: Las proyecciones indican que la UE no alcanzará su objetivo de llegar a una tasa de tabaquismo del 5 % para 2040, con un retraso de hasta 60 años respecto a las tendencias actuales.
La oposición pública a las prohibiciones de sabores sigue siendo considerable. Más de 100.000 ciudadanos han firmado una petición de la Alianza Mundial de Vapeadores contra las restricciones, lo que refleja la consulta pública de la Comisión Europea de 2023, en la que los participantes se mostraron a favor de mantener un acceso regulado a los productos sin humo.