El ingeniero británico y youtuber Chris Doel construyó con éxito un pack de batería de 50 voltios y 2,5 kilovatios usando 500 vapes desechados de un solo uso. La invención alimentó un coche eléctrico de principios de los 2000 durante 18 millas, poniendo en evidencia la grave pérdida medioambiental y energética causada por la normalización de dispositivos de iones de litio de un solo uso.
El experimento de la batería de vape “Frankenstein”
En una demostración impactante tanto de ingenio como de crítica medioambiental, el ingeniero británico Chris Doel transformó 500 plumas de vape desechables recuperadas en una fuente de energía automotriz funcional. Al documentar el proceso en su canal de YouTube, Doel utilizó impresión 3D para combinar las celdas individuales del vape en un único pack de batería de 50 voltios y 2,5 kilovatios.
El pack a medida se instaló en un Reva G-Wiz, un coche eléctrico de baja potencia de principios de los 2000. Los resultados fueron sobresalientes: las baterías de vape desechadas no solo arrancaron el vehículo, sino que ofrecieron energía sostenida suficiente para conducirlo durante 18 millas, alcanzando velocidades de hasta 40 mph.
«No puedo creer que este coche haya aceptado como si nada esta alocada batería Frankenstein que acabo de montarle,» comentó Doel durante la prueba de conducción.
Revelando la distopía de los residuos electrónicos
El experimento de Doel es una acusación contundente de los hábitos de consumo modernos. Señaló lo absurdo de una sociedad en la que comprar dispositivos de un solo uso que contienen celdas de iones de litio recargables por completo—y luego tirarlos—se ha normalizado.
La magnitud del problema es enorme. Según un informe de 2024 de Wired, el mundo genera 137 mil millones de libras de residuos electrónicos cada año, de los cuales solo se recicla el 25%. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que los residuos electrónicos mal desechados, especialmente los que contienen baterías de iones de litio como los vapes, liberan sustancias químicas tóxicas en el suelo y el agua. Esto supone riesgos graves y a largo plazo para la salud de la población más vulnerable, incluidos los niños y las mujeres embarazadas.
Veredicto de expertos: un llamado a la eliminación responsable
Aunque el coche de Doel impulsado por vape a 40 mph es un ejemplo extremo de upcycling, demuestra con claridad el potencial energético que ahora mismo se pudre en los vertederos. Para hacer frente a esta crisis medioambiental, los consumidores deben dejar de tratar los dispositivos de iones de litio como si fueran basura doméstica normal. La eliminación adecuada y el reciclaje de productos electrónicos son esenciales para reducir la exposición a sustancias tóxicas y recuperar recursos valiosos de energía reutilizable.