El 21 de julio de 2026, un equipo internacional de investigación liderado por Pasquale Caponnetto de la Universidad de Catania publicó una revisión en Frontiers in Psychiatry evaluando el impacto de los cigarrillos electrónicos en fumadores con trastornos del espectro de la esquizofrenia. Al analizar datos clínicos de 2020 a principios de 2026, los investigadores encontraron que el vapeo funciona como una estrategia eficaz de reducción de daños para un perfil de pacientes en el que las terapias tradicionales para dejar de fumar fallan más del 90% de las veces.
El alto coste del tabaquismo en la esquizofrenia
Las tasas de tabaquismo en personas con esquizofrenia son de dos a cuatro veces más altas que en la población general. En consecuencia, el consumo de tabaco es la principal causa de muerte prematura en este grupo, reduciendo la esperanza de vida entre 15 y 20 años debido a enfermedades cardiovasculares, oncológicas y respiratorias.
Los métodos estándar para dejar de fumar —como la terapia de reemplazo de nicotina, bupropión, vareniclina y el asesoramiento conductual— muestran una tasa de éxito inferior al 10% en estos pacientes. Dado que lograr una abstinencia completa de nicotina es difícil, los investigadores están evaluando los cigarrillos electrónicos como una herramienta para administrar nicotina sin los productos tóxicos de la combustión del tabaco.
Análisis de ensayos clínicos clave
La revisión analizó datos de tres estudios prospectivos con 323 participantes. Estos ensayos monitorearon la reducción del consumo de tabaco, biomarcadores de daño y la estabilidad psiquiátrica.
| Estudio | País y dispositivo utilizado | Perfil de los participantes | Resultados clave |
|---|---|---|---|
| Caponnetto et al. (2021) | Italia; JUUL (pod de nicotina 5%) | 40 pacientes con esquizofrenia o trastorno esquizoafectivo | El 87,5% redujo a la mitad su consumo de cigarrillos; el 40% dejó de fumar por completo para la semana 12. Sin deterioro psiquiátrico. |
| Pratt et al. (2022, 2025) | EE. UU.; vape desechable NJOY | 68 pacientes con enfermedad mental grave (SMI) | Reducción del 50% en cigarrillos diarios. NNAL urinario (marcador de carcinógeno) disminuyó a las 4 semanas, pero el uso dual aumentó para la semana 8. |
| Kale & Beard (2025) | Reino Unido; Aspire PocketX (nicotina 0,6%–1,8%) | 43 pacientes con diversas afecciones psiquiátricas | El 61,9% redujo el consumo de tabaco a la mitad; el 9,5% dejó de fumar por completo. Sin deterioro psiquiátrico. |
Hallazgos clave: seguridad, carcinógenos e interacción con clozapina
La revisión destacó varios resultados críticos sobre el uso de cigarrillos electrónicos en la atención psiquiátrica:
- Viabilidad: Los pacientes de todos los ensayos adoptaron de forma voluntaria dispositivos de vapeo y mostraron tasas de adherencia elevadas, lo que indica que el vapeo es una alternativa aceptable en contextos clínicos.
- Reducción de carcinógenos: Los investigadores midieron el monóxido de carbono (CO) exhalado y el NNAL urinario (un metabolito de un importante carcinógeno del tabaco). Aunque ambos marcadores disminuyeron, la reducción solo se mantuvo cuando los pacientes sustituyeron por completo los cigarrillos por vapes. El uso dual —vapear mientras se sigue fumando— anuló estos beneficios.
- Estabilidad psiquiátrica: Lo más importante es que ninguno de los estudios registró un aumento de síntomas psicóticos, ansiedad o depresión. Esto aborda una preocupación principal entre psiquiatras: que cambiar el método de administración de nicotina podría desestabilizar a los pacientes.
La interacción crítica con clozapina
Un hallazgo clínico clave implica la clozapina, un antipsicótico prescrito para la esquizofrenia resistente al tratamiento. Los químicos del humo del tabaco inducen la enzima hepática CYP1A2, que metaboliza la clozapina, lo que requiere que los fumadores tomen dosis más altas del medicamento.
Cuando un paciente cambia al vapeo, la ausencia de humo del tabaco detiene esta inducción enzimática. Esto puede hacer que los niveles de clozapina en sangre aumenten hasta niveles tóxicos, lo que potencialmente puede causar sedación grave, convulsiones o un empeoramiento de la psicosis. Los autores subrayan que cualquier transición al vapeo en pacientes con clozapina debe incluir monitorización de los niveles en sangre y ajustes de dosis.
Limitaciones del estudio y recomendaciones
Los autores señalaron varias limitaciones en la investigación actual, incluyendo un tamaño muestral total pequeño (323 participantes), heterogeneidad diagnóstica (solo el estudio italiano se centró exclusivamente en la esquizofrenia) y periodos de observación breves (principalmente hasta 12 semanas). Además, algunos autores informaron vínculos financieros con industrias farmacéuticas o de vapeo.
Clínicamente, la revisión sugiere que el vapeo puede ser una opción práctica de reducción de daños cuando se combina con apoyo conductual para prevenir el uso dual. Los enfoques regulatorios varían globalmente: el Reino Unido respalda el vapeo como herramienta de cesación, Australia lo permite como opción de segunda línea para pacientes psiquiátricos y EE. UU. regula los vapes como productos de consumo en lugar de como dispositivos médicos aprobados.
Aunque los datos iniciales son prometedores, se necesitan ensayos más amplios y de mayor duración para definir el papel de los cigarrillos electrónicos en la práctica clínica psiquiátrica.